Desde unas lógicas venidas de las interseccioes entre la danza, el teatro y la performance, y desde una mirada pedagógica sobre el proceso creativo, empiezo a desarrollar hace un par de años, dentro del marco de mis estudios superiores en el Institut del Teatre, una serie de prácticas para la sala de ensayo basadas en generar situaciones paradójicas y tratar de conseguir lo imposible. A partir de aquí comienza a generarse el laberinto de Es solo de día, la pieza sin pieza, que ha sido parte de la última edición del Me, Myself & I del Certamen Coreográfico de Madrid. Como creadora e intérprete llevo trabajando desde 2020 en proyectos escénicos con el Colectivo Fluenz (2020, Alicante), cia. La Piel (2021, Madrid), Andrea Tortosa (2021, Berlín), Colectivo Bräpalà (2023, Alicante) y el Colectivo Big Bouncers (2025, Barcelona), entre otros.